Scriptus Naturae (http://scriptusnaturae.8m.com).
La barbarie humana, por incomprensible
que les parezca a algunos jóvenes y no tan jóvenes,
provoca pasiones de diversa índole. Estas pasiones vienen
desde antiguo, puesto que antigua es la barbarie. Así,
no nos hubiera extrañado encontrar en un hipotético
periódico de la antigua Roma Imperial un texto en defensa
del circo romano, de las luchas a muerte entre gladiadores o del
arte de echar cristianos y disidentes a los leones para contemplar
en ambiente festivo como eran despedazados: Hay quien vive sólo
y en exclusiva de esta fiesta... desde los que capturan a las
fieras, los que las alimentan (no todos los días hay circo),
los que entrenan a los gladiadores, los mismos gladiadores, los
guardas que los custodian... Hay quién se ayuda de la fiesta
para ir llegando a fin de mes, como algún que otro transportista
de fieras, o los que transportan los prisioneros al circo, los
que traen carne para las fieras o los que traen víveres
para los gladiadores, los que comentan los actos, los sirvientes
que atienden para que de nada falte en el graderío, fabricantes
de espadas, escudos, redes y tridentes, poetas y oradores que
recuerdan lo visto en la plaza redonda, el arte de los gladiadores
para dar muerte al contrario o el estilo de los leones para despedazar
a los prisioneros.
Los hay que, al menos aparentemente,
no sacan nada. Los aficionados puros y duros a la fiesta, que
se dedican a animar el ambiente y disfrutan viendo la sangre en
la arena, la tortura, el sufrimiento y la agonía, ya en
la plaza de la ciudad o ya recorriendo las de los alrededores
en busca de ese ambiente festivo.
Sin embargo, estos argumentos no
surtieron el efecto pretendido, y con el pasar de los años
las bárbaras costumbres se fueron suprimiendo. El progreso
humano sólo se consigue desterrando la barbarie humana;
y sacar a colación la posible pérdida de puestos
de trabajo que podría suceder si se elimina esa parte de
la barbarie no es un argumento válido para mantenerla.
Del mismo modo que no resulta un argumento válido para
no acabar con la producción de las minas antipersonales
el hecho de que hay personas que vivan de esa producción.
Publicada en: HERALDO DE HUESCA, 1999.08.28.
Se
trata de una contestación a: Alvira, F. Pasión
torera. Heraldo de Huesca, 1999.08.22.
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