Scriptus Naturae (http://scriptusnaturae.8m.com). Torralba Burrial, A. 1997. Artrópodos protegidos en Aragón (II): Cerambyx cerdo L. & Rosalia alpina (L.) (Coleoptera: Cerambycidae).. Bol. Onso, 16: 4-5.
Resumen:
Segunda nota de las dedicadas a los artrópodos recogidos en el Catálogo de las especies amenazadas de Aragón. En este caso, se hace referencia a los dos representantes de la familia Cerambycidae citados en el Anexo IV "Especies de fauna de interés especial": Cerambyx cerdo L. y Rosalia alpina (L.).Palabras clave: Protección artrópodos. Cerambix. Rosalia. Cerambycidae. Coleoptera. Aragón.
Introducción.
En las páginas del boletín anterior (TORRALBA [1997]) manifestaba mi intención de realizar una serie de notas dedicadas a aquellos artrópodos que se hallan en el Catálogo de las especies amenazadas de Aragón (Decreto de 28 de marzo de 1995, núm. 49/1995, BOA 42, de 7-IV-95). En esa nota, que tenía como protagonista a Lucanus cervus, nuestro querido ciervo volante, incluía las diversas disposiciones legales que protegen a los artrópodos en Aragón, así como los anexos del catálogo anteriormente mencionado en los que aparecían artrópodos (concretamente el Anexo III (especies de fauna vulnerables) y el Anexo IV (especies de fauna de interés especial)).
En la presente nota me detendré en las otras dos especies de coleópteros recogidas en el citado catálogo: los cerambícidos Cerambyx cerdo y Rosalia alpina, ambos colocados en el Anexo IV, al igual que lo estaba el ciervo volante.
"Vale, ambos son cerambícidos ¿y esos qué es?" se preguntaran la mayoría de los lectores. Los cerambícidos son una familia de coleópteros con unas 35.000 especies actualmente conocidas (VIVES [1984]). Además de la riqueza de sus variedades (sobre todo si tenemos en cuenta que todos los vertebrados descritos no superan los 44.000 (NELSON [1984]), hay que añadir su gran vistosidad y belleza, así como el interés económico que representan.
Los cerambícidos presentan talla grande o muy grande (para lo que es un insecto), forma alargada, a menudo grácil, coloración vistosa o, a veces, críptica. Pero la característica principal de este grupo es la presencia de antenas muy largas, de once o más artejos, sobre todo en los machos, que suelen alcanzar los dos tercios de la longitud del cuerpo (VIVES [op. cit.]), de ahí su nombre vulgar de escarabajos longicornes. Con estas características, no es de extrañar que se trate de una de las familias de coleópteros más estudiada y que más sistemáticos y taxónomos tiene a su disposición (junto con los carábidos).
El hecho de ser todos ellos insectos xilófagos (comedores de madera) les puede convertir en plagas potenciales, a lo que aludíamos más arriba al hacer hincapié en el interés económico que representan. De hecho, las especies europeas se encuentran en las regiones boscosas, donde algunos de ellos causan daños considerables a las maderas comerciales (CHINERY [1988]). Sobre esto volveremos más adelante, al hablar del C. cerdo.
Cerambyx cerdo Linneo.
Especie de la Europa meridional, representada en la Península Ibérica por la subespecie C. cerdo mirbecki (Lucas, 1842), propia del Mediterráneo occidental (VIVES [op. cit.]).
Pudiendo alcanzar más de 50 mm de longitud (sin contar las antenas) es, sin duda alguna, uno de los mayores coleópteros europeos. Los adultos aparecen entre mayo y agosto, no suelen ir a las flores y buscan árboles (sobre todo Quercus) heridos de los que mana la savia.
Sus larvas viven en, y de, diversas especies del género Quercus, lo que le ha valido el nombre vulgar de Gran Capricornio de las Encinas (o del Roble), o al menos eso es lo que dicen las guías de coleópteros de traducción inglesa; personalmente, no conozco a nadie que lo llame así. También se pueden alimentar de sauces, olmos, hayas, manzanos, perales,... produciendo daños en dichas especies arbóreas. Sin embargo, la progresiva reducción del número de C. cerdo en Centroeuropa, ha motivado su inclusión en diversos convenios internacionales. Esta regresión de la especie viene motivada por la escasez de grandes robles solitarios y bosques de robles en los que habita (el lector habitual de este boletín recordará algo parecido (TORRALBA [1994, 1997]), y es que la sustitución de los bosques de frondosas autóctonas por "granjas de árboles" de especies de crecimiento rápido (pinos y, al norte de la Cordillera Cantábrica, eucaliptos) puede beneficiar a la industria maderera y a las papeleras, pero para ciertas especies de fauna invertebrada es una sentencia de muerte.

En España su situación no es tan grave como en el resto de Europa, debido a que, entre otros motivos, nuestro ritmo de destrucción de la Naturaleza ha sido mucho menor al alcanzado en esos países, aunque siempre hay quien quiere acortar esa diferencia, tal vez para sentirse así más europeo/a.
Sin embargo, conviene no olvidar esa diferencia importante con Europa, ya que la especie en cuestión llegó a constituirse en plaga en Extremadura y, a la hora de combatirla, se presentaron bastantes problemas dado que se trataba de una especie protegida (MELIC [1993a]). Esto debería hacer comprender a la Administración que no vale con firmar convenios internacionales y legislar sobre protección, además hay que saber que se protege, por qué y como; ya que, si bien hay algunas especies necesitadas de igual protección en todos los países de la UE, otras variaran su status en relación al país o, incluso, a la comunidad autónoma, como es este el caso.
Esta especie está presente en las tres provincias aragonesas, aunque las citas son escasas y esporádicas (GONZÁLEZ [1995]). Se encuentra protegida por el Convenio de Berna en su anexo 2 (especies estrictamente protegidas) y por la Directiva Hábitat en sus anexos 2 (especies de interés comunitario cuyo hábitat debe ser objeto de protección) y 4 (especies sujetas a protección estricta) (MELIC [1993b]). A este respecto conviene recordar que España hizo una "reserva" en la firma del Convenio de Berna, por la cual, a todas las especies de Invertebrados incluidas en el anexo 2 (como es este el caso), les aplicaría el régimen del anexo 3 (fauna protegida (= fauna vulnerable)) (MELIC [1993b.]).
Rosalia alpina (Linneo, 1758).
Especie europea de amplia dispersión, ligada íntimamente a la distribución de los hayedos sobre los cuales se desarrollan sus larvas (VIVES [op. cit.]).
Este cerambícido es algo menor que el anterior (15-38 mm), de coloración gris azulado a azul claro con manchas negras aterciopeladas, manchas que presentan bastante variación en cuanto a tamaño y forma (SCHERER [1988]). Su cuerpo, patas y antenas están recubiertas de finos pelos de color azul y gris oscuro.
Sus larvas se desarrollan durante varios años (3 ó 4) en ramas de hayas (como ya habíamos apuntado con anterioridad) debilitadas, envejecidas o muertas, aunque también se ha encontrado en nogales y fresnos. Dado este tipo de alimentación y, por motivos muy parecidos al gran capricornio, se ha podido comprobar (ZAHRADNÍK & CHVÁLA [1990]) que esta especie se hace día a día más escasa, incluso en localidades donde hasta hace poco tiempo era común e incluso abundante.
La distribución de esta especie en Aragón se limita únicamente a las provincias de Huesca y Zaragoza (GONZÁLEZ [op. cit.]), siendo citada de forma bastante más escasa y esporádica que la especie anterior. Siempre rara, se la encuentra en los claros soleados de los hayedos, sobre troncos caídos. Su "status legal" es el mismo que la especie precedente, estando recogida en los mismos anexos de los mismos documentos, con la diferencia de que es considerada Especie Prioritaria en la Directiva Hábitat.
Bibliografía referenciada.
CHINERY, M., 1988.- Guía de Campo de los Insectos
de España y de Europa. Ed. Omega. 402 págs.
GONZÁLEZ, C. F., 1995.- Insecta: Coleoptera, 9. Familia
Cerambycidae. Catalogus de la entomofauna aragonesa nº
6: 3-14.
MELIC, A., 1993a.- Entomólogos: esos delincuentes. Boletín
Sociedad Entomológica Aragonesa 2: 1-4.
MELIC, A., 1993b. Protección legal de artrópodos
en España. Boletín Sociedad Entomológica
Aragonesa 3: 9-16.
NELSON, J. S., 1984.- Fishes of the World. Wiley y Sons
ed.
SCHERER, G., 1988.- Escarabajos. Guías de la Naturaleza
Everest, 80 págs.
TORRALBA, A., 1994.- Réquiem
por un insecto. Boletín Asociación Naturalista
Altoaragonesa Onso nº 10: 5-6.
TORRALBA, A. 1997.- Artrópodos
protegidos en Aragón (I): Lucanus cervus (L., 1767).
Boletín Asociación Naturalista Altoaragonesa
Onso nº 15: 11-13.
VIVES, E., 1984.- Cerambícidos (Coleoptera) de la Península
Ibérica y de las Islas Baleares. Treballs del Museu
de Zoologia nº 2; 137 págs.
ZAHRADNÍK, J. & CHVÁLA, M., 1990.- La Gran
Enciclopedia de los Insectos. Ed. Susaeta. 511 págs.
Este artículo divulgativo fue publicado en el Boletín de la Asociación Naturalista Altoaragonesa Onso nº 16, páginas 12 - 14, en 1997. Se reproduce aquí el texto completo, una vez que está fuera de stock (y no va a ser reeditado) el citado boletín. Forma sugerida de citación del artículo (en el caso de que alguien desee citarlo para algo):
Torralba Burrial, A. 1997. Artrópodos protegidos en Aragón (II): Cerambyx cerdo L. & Rosalia alpina (L.) (Coleoptera: Cerambycidae). Bol. Onso, 16: 12-14.
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