Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Scriptus Naturae (http://scriptusnaturae.8m.com). Torralba Burrial, A. 1997. Artrópodos protegidos en Aragón (III): Parnassius apollo L. 1758 y P. mnemosyne L. 1758 (Lepidoptera: Papilionidae).. Bol. Onso, 17: 7-10.


Artrópodos protegidos en Aragón (III): Parnassius apollo L. 1758 y P. mnemosyne L. 1758 (Lepidoptera: Papilionidae)

Antonio Torralba Burrial

 

Resumen: Tercera nota de las dedicadas a los artrópodos recogidos en el Catálogo de las especies amenazadas de Aragón. En este caso, se hace referencia a los dos representantes de la familia Papilionidae citados en el Anexo IV "Especies de fauna de interés especial": Parnassius apollo L. 1758 y P. mnemosyne L. 1758.

Palabras clave: Protección artrópodos. Parnassius. Papilionidae. Lepidoptera. Aragón.

 

Introducción.

Los Papiliónidos (Papilionidae Latreille 1809), son una amplia familia de bellas mariposas de gran tamaño que suelen vivir en las regiones tropicales y subtropicales, todas ellas definidas por presentar el imago seis patas funcionales de casi igual tamaño, y cada tarso un solo par de uñas, además de tener en el ala trasera una sola vena anal, con un borde interno ligeramente cóncavo (HIGGINS L. G. & RILEY N. D., 1980).

Tras esta definición de manual probablemente el lector tendrá la misma idea de la familia que antes, a quien las conociera no le habrá aportado nada nuevo, mientras que quien desconociera el significado de la palabra papiliónido seguirá desconociéndolo ahora. Bastante más ilustrativo será poner una serie de ejemplos de papiliónidos que vuelen por nuestras latitudes ya que, ¿quién no se ha maravillado contemplando el vuelo de la Macaón (Papilio machaon)? ¿quién puede decir que no conoce la chupaleche (también llamada Podalirio (Iphiclides podalirius) o que no ha visto alguna vez el pausado revoloteo de nuestro Apolo entre las flores de montaña?

Llama la atención, cuando no detenemos en mirar también los nombres de las especies, y no solo sus bellos colores y formas, que inspiraran en los científicos que las describieron por vez primera nombres referidos a la mitología grecolatina (TORRALBA, en prensa). Así nos encontramos con que dos mariposas de forma similar, como lo son Macaón y Podalirio, llevan el nombre de dos hermanos, médicos ambos, que pelearon entre los aqueos en el cerco a Troya, como canta Homero en La Ilíada. En los casos que nos ocupan en el presente artículo, el monte Parnaso es el lugar donde bien pudo fijar residencia el dios Apolo cuando no estaba en el Olimpo o dándose un garbeo entre los mortales. En cuando a Mnemosine, se trata de la hija de Urano y Gea, que dió a luz a las nueve musas tras acostarse nueve noches seguidas con Zeus sin tomar las oportunas precauciones.

 

Parnassius (Parnassius) apollo Linneo, 1758.

Esta bella mariposa blanca con manchas rojas y negras de uImago P. apollo 15 kbna envergadura alar de 65-75 mm, está considerada como una reliquia del Terciario que ha conseguido pasar la época glacial europea. Por ello no es de extrañar que sea propia de zonas montañosas. Se la puede encontrar desde los 700 m hasta los 1.700-2.200 en el Sur de Europa, y a altitudes más bajas conforme aumentamos la latitud. A este respecto, cabe señalar que, según consta en ZAHRADNÍK J. & CHVÁLA M. [1990], en otro tiempo vivía en la montaña baja pero la destrucción del hábitat natural de las larvas (y concretamente las plantaciones forestales) la ha desplazado hacia alturas mayores. Sobre los problemas que amenazan a esta especie, ya volveremos más adelante.

En verano, el Apolo frecuenta los sitios pedregosos y de naturaleza calcárea. Le gusta posarse sobre las flores de los cardos, en donde suele pasar la noche. Precisamente, por las mañanas le ocurre algo parecido a muchos de nosotros, que le cuesta mucho desperezarse y ponerse en marcha; y hasta que el sol no ha calentado lo suficiente sus alas no puede emprender el vuelo. La hembra realiza la puesta sobre Sedum, siempreviva, saxífragas y otras crasuláceas (CARTER D.J & HARGREAVES B., 1987), donde pasaran el invierno los huevos y eclosionaran en primavera (en el caso de tener un otoño caluroso los huevos eclosionaran antes y la oruga invernara). La oruga se convertirá en crisálida en el suelo, entre las piedras, dentro de un capullo poco denso.

De esta especie se ha descrito numerosas razas (33 tan solo en España) y un sinnúmero de formas individuales. Esto es debido, tanto al efecto isla que provoca vivir en las montañas y su condición de reliquia preglacial, como una excesiva predisposición por parte de entomólogos y coleccionistas a publicar nuevas descripciones, que en la mayoría de los casos no tienen el menor interés, y llegan a encumbrar inútilmente la literatura entomológica (REDONDO V. M., 1990). En el caso de Aragón nos encontramos con cuatro subespecies (P. (P.) a. aragonicus Bryk, 1914, P. (P.) a. pyrenaicus Harcourt-Bath, 1896, P. (P.) a. laufferi Bryk, 1923, y P. (P.) a. hispanicus Oberthür, 1909, (REDONDO [op. cit.])) o cinco (separando los individuos de la Sierra de Javalanbre de la ssp. anterior en P. (P.) a. nichollae Rougeot & Capdeville, 1972 (MURRIA, E., 1996)); sin querer entrar en polémicas, nos decantaremos por la primera versión, ya que parece excesivo señalar las sspp. en función de los porcentajes con que se manifiestan ciertos detalles de coloración. En todo caso, las dos subespecies primeras están presentes en la provincia de Huesca. Como especie fue citada ya por DE ASSO [1784] quien dice de ella: Habitat circa Jaccam. Alae posticae in nostris occellis utrinque 3, pupilla alba.

En cuanto a su estatus de protección, nos encontramos con que esta mariposa está incluida en el Libro Rojo de los Lepidópteros Ibéricos, en el Convenio de Berna (anexo 2, especie estrictamente protegida), Convenio CITES, (anexo 2, especie en riesgo de extinción (explotación sujeta a reglamentación/autorización)), en la Directiva Hábitat (anexo 4, especie sujeta a protección estricta) y en el Catálogo de las especies amenazadas de Aragón (anexo IV, especies de fauna de interés especial). Si su supervivencia pudiera parecer asegurada al incluirla en cuantos convenios, directivas, disposiciones y catálogos sobre conservación se han hecho, en realidad esto dista mucho de ser así, como venimos denunciando desde las páginas de este mismo boletín (TORRALBA, 1994, 1996). ¿Cuáles son los motivos por los que esto es así? ¿Qué problemas amenazan a esta mariposa? Esto es algo que trataremos de exponer en las siguientes líneas.

Como primer, problema, citado en todos los trabajos al respecto, destaca la destrucción de su hábitat natural, bien por roturación de parados, bien por la construcción de carreteras de alta montaña o por la realización de plantaciones forestales (granjas de árboles). A este respecto cabe recordar las palabras de REDONDO [op. cit.], cuando dice que la protección más eficaz consiste en dejar en estado natural los lugares donde la especie vive. Ciertamente, la destrucción de sus hábitats es el mayor de los problemas a los que se enfrenta, no sólo está mariposa, sino el conjunto de los artrópodos de la Tierra y, por ende, el de los seres vivos.

Otro de los peligros que amenazan a este bello lepidóptero es el coleccionismo depredador en forma de comercio de insectos. Si bien es cierto que la mayoría de los entomólogos serios (ya sean aficionados o profesionales) no dudan en denunciar ciertas prácticas que afectan gravemente a la estabilidad y supervivencia de las especies, además de provocar que sus objetos (o, mejor dicho, sujetos) de estudio desaparezcan a causa de estas recolecciones abusivas. En este caso el problema no es una recolección de ejemplares para un estudio científico, sino la explotación de una especie con fines lucrativos. A una persona normal tal vez le extrañe que alguien pueda pagar sumas elevadas por un bicho del campo, incluso si este bicho es una mariposa, pero esto es algo que ha ocurrido y sigue ocurriendo (aunque cada vez más regulado). Valga para demostrarlo un par de ejemplos:

En 1931, LONGUINOS NAVÁS escribió en un estudio sobre el Moncayo (Revta. Acad. Cienc. exact. fis. quím. nat. de Zaragoza, 15:78) que una casa de Dresde había pagado 25 ptas. por cinco ejemplares de esta mariposa. Esto puede parecer hoy en día una minucia, pero entonces era una cantidad sumamente elevada. REDONDO [1994] comenta a propósito de esta anécdota que esta subespecie hoy en día todavía se puede ver en los claros de los canchales y zonas rocosas por encima de los 1400 m, aunque no es frecuente debido al turismo y a una repoblación de pino silvestre que se inició en 1920. Como habíamos señalado antes, es este el mayor de los problemas a los que se enfrenta esta especie.

Actualmente, se están pagando cifras mayores por ejemplares de diversas subespecies de Apolo, que oscilan entre las 900 ptas., que cuesta un macho de P. (P.) a. djumbirensis, a las 5.500 de una hembra de P. (P.) a. antiguus, en el caso de ejemplares con el permiso CITES, que de subespecies para las cuales no se puede conseguir dicho permiso el precio en el mercado negro es sin duda mayor.

Aún a riesgo de resultar pesados, nos detendremos un poco más en el peligro que puede representar el coleccionismo y el comercio sobre esta especie, una vez que ya hemos dejado claro, que, sin lugar a dudas, el peligro mayor y más inminente que acecha a esta mariposa, y a muchas otras, es la destrucción de su hábitat. Ante todo, debemos hacer constar que no hay ni un solo estudio científico que diga que la recolección para usos científicos de unos cuantos ejemplares puede acabar con una población de insectos. Ahora bien, al hablar del caso del coleccionismo (excluyendo aquí la realización de colecciones con carácter, científico, pedagógico o de iniciación) nos encontramos con opiniones divididas entre quienes consideran que si que puede afectar gravemente a ciertas poblaciones reducidas de especies concretas y los que opinan que esto no tiene porqué ser así. De todos modos, no cabe la menor duda de que el comercio debe ser regulado con unas valoraciones bastante más duras que la recolección científica.

Oruga P. apollo 4 kbEn cuanto al coleccionismo, tal vez haya que intentar cambiar algunas actitudes y conceptos, cambiados ya por la mayor parte de los entomólogos, pero que todavía subsisten en algunos individuos, a los que el resto de entomólogos aplican términos de despreciables, entomófagos (MELIC [1995]), o entomicidas (TORRALBA [1995]). Entre estos conceptos está el de serie, o conjunto de individuos recogidos en una misma localidad, y que ciertos decoradores de cajas (con bastante mal gusto) tienden a hacer cuanto más grandes mejor. Seamos prácticos, treinta P. apollo, con la misma fecha y localidad, no sirven más que para fomentar la fiebre del coleccionismo, primer paso hacia la extinción de las especies (PEDROCCHI [1984]). Un menor número de ejemplares, tan solo los mínimos necesarios para cumplir nuestros propósitos, nos ahorraran espacio en las cajas, dinero en alfileres y evitaran el riesgo de poner en peligro a las especies; ya es suficiente como lo tienen algunas especies de mal por la primacía de las consideraciones económicas sobre las ecológicas como para encima, poner otro clavo a su ataúd.

 

Parnassius (Driopa) mnemosyne Linneo, 1758.

Dado lo que me he extendido con la especie anterior, procuraré ser bastante breve con esta, más que nada para no desanimar al posible lector y contentar a los editores del Boletín.

Este Parnassius, algo más pequeño que el anterior, se encuentra (en lo que se refiere a nuestra Comunidad Autónoma) limitada a los prados húmedos del Pirineo axial y Prepirineo interior, formando en ocasiones colonias de numerosos ejemplares (REDONDO V. M., 1990).

El imago vuela en verano (junio-julio), realiza la puesta sobre plantas marchitas, poniendo los huevos individualmente. La oruga sale en abril y comen solamente a pleno sol, de lo contrario se ocultan debajo de las hojas o de las piedras (CARTER D.J & HARGREAVES B., [op. cit.]. Se alimentan de tijerillas (Corydalis). En el caso de ser molestadas por un depredador o por algún excursionista (o naturalista) curioso, emiten una secreción defensiva sumamente desagradable. Realizan su capullo tejiéndolo entre las hojas.

DE ASSO [op. cit.] es sumamente escueto a la hora de referirse a esta mariposa, limitándose a anotar la localidad donde la capturó en Aragón (legi circa Sallent). Los peligros que amenazan a esta especie son prácticamente los mismos que a la precedente, si bien en menor medida, así que no los enumerare aquí. Si su nombre científico hacía referencia a la personificación de la memoria, está la mariposa en camino de convertirse únicamente en un recuerdo, pues su situación en Europa se podría calificar de en vías de desaparición, habiendo ya desaparecido por completo en algunos lugares (NOVAK & SEVERA [1984]).

En cuanto a su estatus de protección, se halla recogida en el Anexo 2 del Convenio de Berna (especie estrictamente protegida), en el Anexo 4 de la Directiva Hábitat (especie sujeta a protección estricta) y en el anexo IV del Catálogo de las especies amenazadas de Aragón (especies de fauna de interés especial).

Antes de despedirme, un breve apunte a modo de anécdota curiosa sobre los nombres científicos de estas dos mariposas. Por si alguien pensaba que la ciencia era apolítica, esto le mostrará que también la nomenclatura científica se puede convertir en una proclama. Así nos encontramos con dos sinonimias (por lo tanto invalidas según las reglas del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica) cargadas de significado ideológico: la P. (P.) a. antijesuita Bryk (sin. inv. de P. (P.) a. pyrenaicus Harc.) y la P. (D.) m. republicanus Peebles & Bryk (sin. inv. de P. (D.) m. vernetanus Fruhstorfer, 1908, única ssp. presente en nuestra Comunidad Autónoma).

 

Bibliografía referenciada.

CARTER D.J & HARGREAVES B., 1987.- Guia de campo de las Orugas de las Mariposas y Polillas de España y de Europa. Ed. Omega, 309 pp.

DE ASSO, I. J., 1784.- Introductio in Oryctographiam, et Zoologiam Aragoniae. Accedit Enumeratio stirpium in eadem Regione noviter detectarum. En ed. facsímil en el Cat. entomofauna aragon. 8: 14-20 (1995).

HIGGINS L. G. & RILEY N. D., 1980.- Guía de Campo de las Mariposas de España y de Europa. Ed. Omega, 452 pp.

MELIC, A., 1995- Al pan, pan y al vino, vino. In: Genera insectorum. Bol. SEA, 9: 61-66.

MURRIA, E., 1996.- Insecta: Lepidoptera, 2. Ropalocera. Cat. de la entomofauna aragon. 9: 9-13.

NOVAK, I. & SEVERA, F.; 1984.- Guía de campo de las mariposas de Europa diurnas y nocturnas. Ed. Omega, 351 pp.

PEDROCCHI, C., 1984.- El espíritu del oso. Bol. Onso, 3: 6-7.

REDONDO V. M., 1990.- Las Mariposas y Falenas en Aragón. Distribución y Catálogo de Especies. Ed. D.G.A. Departamento de Cultura y Educación, 226 pp.

REDONDO V. M., 1994.- El Parnassius apollo (L.) del Moncayo ya se cotizaba por entonces. Zapateri Revta. aragon. ent., 4: 157.

TORRALBA, A., 1994.- Réquiem por un insecto. Bol. Onso, 10: 5-6.

TORRALBA, A., 1995.- Breve matización sobre la "lingüística asociada a la Entomología". Bol. Sociedad Entomológica Aragonesa, 10: 36.

TORRALBA, A., 1996.- El comercio de insectos. Bol. Onso, 14: 9-12.

TORRALBA, A., en prensa.- Implicaciones mitológicas de la nomenclatura lepidopterológica.


ZAHRADNÍK J. & CHVÁLA M. 1990. La Gran Enciclopedia de los Insectos. Ed. Susaeta 511 pp.

 


Este artículo divulgativo fue publicado en el Boletín de la Asociación Naturalista Altoaragonesa Onso nº 17, páginas 7 - 10, en 1998. Se reproduce aquí el texto completo, una vez que está fuera de stock (y no va a ser reeditado) el citado boletín. Forma sugerida de citación del artículo (en el caso de que alguien desee citarlo para algo):

Torralba Burrial, A. 1998. Artrópodos protegidos en Aragón (III): Parnassius apollo L. 1758 y P. mnemosyne L. 1758 (Lepidoptera: Papilionidae) Bol. Onso, 17: 7-10.


 Resúmenes artículos 1998

Índice de artículos publicados 

 Página principal

Autor