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Scriptus Naturae (http://scriptusnaturae.8m.com). Torralba, A., 1995.- II Curso de Iniciación a la Entomología. Ed. Asoc Natur. Altoaragon. Onso, 74 pp.


LOS INSECTOS.

¿Qué es un insecto? Para intentar contestar a esta pregunta remitámonos al diccionario que lo define así: "clase de invertebrados artrópodos, que se caracterizan por poseer seis patas, dos pares de alas y el cuerpo dividido en tres regiones más o menos diferenciadas: cabeza, tórax y abdomen". Se trata sin duda alguna de una definición que, si bien puede parecernos correcta (y de hecho lo es para la mayoría de las especies en estado adulto reproductor), nos puede inducir a error puesto que hay insectos sin alas y algunas formas larvarias carecen de patas.

Por todo ello prefiero la definición que da Michael Chinery: "un insecto es un artrópodo que en algún momento de su vida tiene seis patas". Esta definición, en su aparente imprecisión, es mucho más precisa que la dada por el diccionario. Pero para conseguir comprender que cosa sea un insecto hace falta algo más que una definición imprecisamente precisa; por ello es que vamos a empezar hablando de cómo es un insecto.

1.Anatomía y morfología de los insectos.

¿Qué tienen en común esos amigables compañeros de tertulias veraniegas que son los mosquitos con una grácil mariposa? ¿o con esas voraces comensales que son las hormigas que deambulan por nuestro mantel cuando vamos a comer al campo? ¿en que se parece un escarabajo devorador de madera a un piojo que nos considera comestibles?. A decir verdad en muy poco, y al mismo tiempo en mucho. Si, ya sé que esto es otra paradoja y que por meditación Zen nunca llegaremos a saber que es un insecto, así que empezaremos a dar características generales de estos "bichejos".

El insecto adulto tiene el cuerpo dividido en tres partes, como ya apuntaba la definición del diccionario. Estas regiones son cabeza, tórax y abdomen.

Cabeza insecto

La cabeza consta de seis segmentos soldados para formar una cápsula dura, igual que los huesos de tu cabeza se unen para proteger tu cerebro (aunque los insectos carecen de un cerebro propiamente dicho). A simple vista se pueden distinguir en ella los ojos, las mandíbulas y las antenas.

Los ojos pueden ser simples (en cuyo caso se llaman ocelos y les sirven para diferenciar las zonas de luz de las de sombra), o compuestos (una visión más perfecta, aunque con las cerca de treinta mil facetas que tienen en sus ojos algunas libélulas cualquiera ve bien).

Ojo insecto

La posesión de mandíbulas nos indica que los insectos son artrópodos mandibulados, aunque esto es algo que ya habíamos dicho al tratar de los artrópodos en general. En las mandíbulas indudablemente ha de haber una gran variedad, no puede ser igual la que emplee una mariposa para libar el néctar de las flores que la que emplee un mosquito (mosquita más bien) para succionar la sangre.

En general, las mandíbulas de los insectos se llaman de formas distintas dependiendo de la función que hagan, a saber: trompa chupadora (moscas), probóscide chupadora (mariposas), prosbócide perforante (chinches), prosbócide lamedora (abejas), tubo succionador (mosquitos),...

En las antenas están los sentidos del tacto y del olfato de los insectos. Por lo general los insectos poseen dos antenas, excepción hecha de aquellos individuos que por ser inmaduros o por haber sufrido algún accidente carecen de una o incluso de los dos apéndices antedichos.

El tórax está formado por tres segmentos que, nombrados de delante a atrás, se llaman protórax, mesotórax y metatórax. Es en el tórax donde se hallan las patas y las alas del insecto en el caso de existir.

Como veremos más adelante, las alas son la característica que más se emplea a la hora de clasificar a un insecto. Así, son muchos los grupos de insectos que reciben su nombre del tipo de alas que poseen: los lepidópteros (mariposas) son los que tienen alas escamosas, los coleópteros (escarabajos) son los que tienen cubrealas duros, los dípteros (moscas y mosquitos) son los que tienen dos alas,...

Es curioso que los insectos tengan alas, y, sin embargo, a la mayoría de las personas les parece de lo más normal. Aves y murciélagos han desarrollado alas a partir de estructuras anteriores que se han adaptado al vuelo. Evolutivamente no puede surgir por una mutación un órgano tan complejo como puede ser un ala; así pues ¿cual era y para qué servía la estructura primitiva que ha dado lugar a las alas de los insectos?

Se han efectuado hipótesis sobre si la función de esas protoalas podría ser la de la estabilidad en el salto o presentar una minúscula superficie planeadora a la hora de caer. Sin embargo, experimentos hechos con modelos a escala revelan que las estructuras primitivas que pudieron surgir por mutación no sirven para estas funciones más de lo que sirve, por ejemplo, una pata.

Una vez llegados a este punto hemos de encontrar el posible beneficio que representaba que una protoala se fuera desarrollando por selección natural, porque de lo contrarío no habría pasado de una mera mutación sin importancia y por tanto, destinada a desaparecer. Es ahora cuando nos encontramos con otras hipótesis de trabajo que indican que las protoalas podrían tener una función termorreguladora. Los experimentos confirman esta hipótesis y descubren unos datos interesantes: cuando (por efectos de tamaño) se estaciona la función termorreguladora de las alas y, por tanto, no habría ninguna razón para que siguieran creciendo, empieza a notarse un verdadero aumento de la función que actualmente desempeñan, creciendo esta con el tamaño: la capacidad para el planeo y, más tarde, para el vuelo.

En cuanto a las patas, decir tan solo que están formadas por la coxa, el trocánter, el fémur, la tibia y el tarso, aunque algunas de estas piezas se pueden fusionar dependiendo de si se trata de una pata "típica" o si está especializada en alguna función (ver dibujos adjuntos).

En el abdomen se hallan los aparatos genitales y el ovopositor, que algunas veces se halla muy desarrollado (saltamontes, grillos) y otras, de lo que darán fe aquellos incautos que hallan molestado a una abeja o a una avispa, se ha convertido en un aguijón.

En cuanto a la anatomía típica de los insectos daremos a continuación un breve paseo por los sistemas y aparatos más importantes de estos artrópodos.

Aparato respiratorio: los insectos respiran por traqueas. Una traquea es una invaginación del ectodermo llena de tubos finos llamados traqueolas. Algunas larvas e insectos acuáticos poseen branquias traquéales, y otros han desarrollado una cámara respiratoria donde guardan el aire en sus inmersiones.

Aparato circulatorio: Se trata de un aparato circulatorio abierto o lagunar, con un solo vaso sanguíneo dorsal y un corazón.

Sistema nervioso: Está formado por un ganglio supraesofágico, que hace las veces de cerebro, y una cadena ganglionar ventral.

 

Anatomía insecto


 Los artrópodos no insectos

Vida y costumbres de los insectos

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